August 11, 2012




Quizás la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.

La primera es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.
La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que «el tiempo todo lo cura» es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.
La última es la puerta de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño. O eso nos han enseñado.

3 comments:

  1. Que capacidad tienes para que todas las fotos que pongas me parezcan una pasada.Y ya del texto ni hablamos vamos....


    xx
    vivesolosondosdias.blogspot.com

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  2. Seguro que lo pasaste de maravilla! Tiene toda la pinta! Un beso guapa, acaba de disfrutar del verano y las vacaciones y espero verte de nuevo por mi blog.

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